Organización

Inicio / Organización

Como en la mayoría de las iglesias evangélicas la célula básica es la comunidad local, o congregación.

Lo novedoso de la Iglesia Metodista es que cada congregación depende orgánicamente de las otras.

La idea es preservar el equilibrio entre la autonomía de la comunidad local y su responsabilidad con el resto de la institución.

Cada congregación está compuesta por sus miembros. Luego de un período de preparación, cualquier persona puede llegar a ser miembro de la Iglesia, y participar con voz y voto en sus asambleas.

Por otra parte, no se requiere ser miembro de la Iglesia Metodista para participar en las actividades congregacionales, incluyendo el Culto y la Comunión o Eucaristía.

Esta apertura poco común facilita la integración activa de aquellas personas que por algún motivo especial desean conservar su filiación eclesiástica original, o bien carecen de ella.

De esta manera, además, cada comunidad adquiere una interesante amplitud ecuménica.